3 configuraciones principales de la cámara
En este artículo exploraremos las tres configuraciones principales de la cámara conocidas como el triángulo de exposición: la velocidad de obturación, el ISO y la apertura, y comprenderemos cómo aplicarlas correctamente para lograr fotografías gratificantes.
Encender la cámara por primera vez y tener que descifrar sus ajustes puede ser una tarea abrumadora. Sin embargo, a medida que la intimidación desaparece con el conocimiento y la comprensión de la fotografía, esta comienza a convertirse en una experiencia maravillosa. Estos ajustes cruciales determinarán la calidad de tus fotos, al igual que los atributos del ojo humano, que influyen en la calidad de la visión. Veamos cómo funciona todo.
Velocidad de obturación
Velocidad de obturación
El ajuste de la velocidad de obturación es el más emocionante para las fotografías creativas, también es el más fácil de explicar usando una analogía con el ojo.
Piensa en la velocidad de obturación como la rápida apertura y cierre de tus ojos, que luego procesan lo que ves en una imagen. Cuanto más rápido se abra y se cierre, menos posibilidades tendrán los objetos frente a ti de moverse. Por ejemplo, si una persona mantiene los ojos abiertos durante un segundo y un león frente a ella se mueve dos metros hacia la derecha, la imagen del león se verá borrosa en el área que cubrió durante ese segundo. La mejor manera de solucionar esto es aumentar la velocidad de obturación a aproximadamente 1/400 o más, ya que esto reduce la posibilidad de que el león se mueva mientras el obturador está abierto.
El segundo tipo de movimiento que contribuye a las fotos borrosas es la vibración de la cámara, causada por una ligera oscilación al sostener la cámara. El consejo adicional al final explicará con más detalle la solución.
La velocidad de obturación puede ser una herramienta poderosa en la fotografía nocturna cuando se combina con su compañero perfecto, el trípode. Si bien la fotografía nocturna ofrece luces atractivas que dan vida al horizonte de la ciudad, la poca luz ambiental no favorece la obtención de fotos claras y nítidas. Una forma de solucionar este problema es reducir la velocidad de obturación, dejándola abierta durante unos segundos o hasta 30 segundos en ciertas ocasiones. Un trípode será necesario para estabilizar la cámara y evitar que se mueva. Por ejemplo, si el sujeto está quieto, como un edificio alto, la foto resultará nítida porque el edificio está inmóvil; sin embargo, si el sujeto es un coche en movimiento, el sujeto saldrá borroso, lo que puede dar lugar a una toma creativa conocida como fotografía de estelas de luz.
ISO
ISO
ISO
En general, los ojos claros son más sensibles a la luz. El ajuste ISO funciona de forma similar: al aumentarlo, se vuelve más sensible a la luz y ayuda a obtener imágenes más brillantes en situaciones de poca luz. Lo ideal es usar un ISO lo más bajo posible, que en la mayoría de las cámaras es de 50 o 100. Un ISO bajo produce fotos más nítidas, mientras que un ISO alto produce granulado.
Cuando el obturador se abre momentáneamente para permitir que la luz llegue al sensor, esta información sobre cómo la luz llega al sensor se toma y se convierte en un archivo digital. En el proceso de creación de un archivo digital, la señal eléctrica se amplifica con configuraciones ISO más altas.
El ISO debe mantenerse lo más bajo posible, pero no tenga miedo de usarlo porque puede ser su salvación para crear una toma de alta calidad en ese momento raro.
Piensa en el ISO como el color de ojos que afecta la sensibilidad del sensor de la cámara a la luz. Al abrir el obturador, la luz incide en el sensor, un ISO más alto permitirá que la cámara vea mejor en situaciones de poca luz y produzca una exposición correcta. Aumenta el ISO solo cuando sea necesario como último recurso, pero no dudes en usarlo, ya que puede ser tu salvación para crear una foto de alta calidad en ese momento excepcional.
Abertura
Abertura
La configuración de apertura es la más compleja en cuanto a su aplicación en diferentes escenarios, es muy similar a la pupila de un ojo y afecta la cantidad de luz que ingresa a la cámara.
La apertura es conocida principalmente por afectar la profundidad de campo, o dicho de otro modo, por desenfocar el fondo. Una profundidad de campo reducida puede crear un agradable efecto de ensueño en una foto y hacer que el sujeto destaque. Por el contrario, a veces puede ser beneficioso alejarse de un fondo borroso y enfocarlo más para aprovechar un fondo interesante que le dé carácter a la foto. Un diafragma de f/4 o inferior proporcionará una agradable profundidad de campo reducida.
La apertura es una excelente manera de permitir que entre más luz en la cámara sin tener que aumentar el ISO, ya que esto hace que la foto se vea más granulada. Es importante señalar que la profundidad de campo también se ve afectada por la distancia entre el sujeto y la cámara. Fotografiar una flor al alcance de la mano resultará en un fondo borroso, independientemente del número f, y en astrofotografía, un f/2.8 es ideal, ya que se requiere más luz por la noche, aunque la mayor parte de la foto estará enfocada debido a la distancia del sujeto. El ojo humano funciona de forma similar: si contemplas una puesta de sol, todo lo que ves estará enfocado; sin embargo, si sostienes el iPhone cerca de la cara, los objetos detrás de él se verán borrosos.
Consejo extra
La cuarta configuración de la cámara necesita una explicación debido a su simplicidad, pero tiene un efecto en las tres configuraciones anteriores, que son la distancia focal o el zoom.
Al disparar en modo manual, la clave para saber qué ajustes seleccionar es aplicar la regla de "duplicar la velocidad de obturación" según la distancia focal. Cuanto más zoom se utilice, mayor será el movimiento de la cámara. Por ejemplo, al disparar a 200 mm, la velocidad de obturación ideal sería de 1/400 fps. Esto es ideal para sujetos relativamente estáticos; al capturar el movimiento de un animal o un coche en movimiento, puede requerirse una velocidad de obturación de 2 a 4 veces mayor que la distancia focal, dependiendo de la velocidad del sujeto.
Con las cámaras recién lanzadas que incorporan IBIS (estabilización de imagen integrada), es decir, la tecnología de la cámara compensa parcialmente la vibración, lo que resulta en fotos más nítidas. Es posible ajustar el obturador ligeramente por debajo de 1/400, como en el ejemplo anterior. Esto puede resultar útil en condiciones de poca luz, donde se desea reducir la velocidad de obturación para compensar la falta de luz. Si se trata de una foto inolvidable y el sujeto está quieto, puede ser más seguro duplicar la velocidad de obturación.
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